Abonos para repollo

El repollo o col china es un cultivo perteneciente a la familia de la Cruciferae, concretamente es la Brassica rapa. Su origen la sitúa en Extremo Oriente, aunque en los últimos años su popularidad se ha extendido por Europa. 

Su aspecto es parecido al de la lechuga, con hojas verticales y nervios muy marcados y grandes. Las hojas forman un cogollo al final.

Clima y suelo

El repollo no resiste bien las bajas temperaturas, paralizando su desarrollo por debajo de los 8ºC. Por lo general, prefiere los climas húmedos y cálidos, con una buena formación del fruto entre 15-16ºC. Para el desarrollo de la col china, la planta necesita entre los 18º y 20ºC.

En cuanto al suelo, necesita suelos que guarden bien la humedad durante todo el periodo de desarrollo. La col china se desarrolla en terrenos de textura media, porosos y con un pH de entre 6,5 y 7. Por el contrario, no soporta los suelos excesivamente ácidos ni los alcalinos.

Abonado del repollo

El nitrógeno es fundamental para el desarrollo de la planta, que resulta muy rápido y de crecimiento activo. También los microelementos, especialmente el boro, cuya carencia se manifiesta en clorosis que torna las hojas en color jaspeado o rojo, según sea una planta joven o adulta.

Otro nutriente al que debemos prestar atención es al calcio, cuya carencia se manifiesta en quemado o manchado en el borde de las hojas y el cogollo. 

En el abonado de fondo, es aconsejable una fertilización del repollo que aporte nitrógeno, fosfato y potasa. Así, la planta puede distribuir la materia orgánica, formar el sistema radicular y el desarrollo del fruto.

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