Abonos para ajo

Allium Sativum,comúnmente conocido como ajopertenece a la familia de las Lilaceae. Es originario de Asia, desde donde fue introducido en el Mediterráneo y posteriormente a otras zonas, hace miles de años.

Se trata de una planta de tallos fuertes, que puede alcanzar los tres metros de altura. Sus hojas son largas y sus flores son blancas.

Lo más valioso de esta planta es su raíz bulbosa comestible, compuesta por bulbillos que comúnmente se conocen como “dientes de ajo”. La unión de los dientes de ajo mediante una fina capa delgada se llama “cabeza de ajo”.

El ajo es un saborizante natural que condimenta múltiples comidas añadiéndole un plus de sabor. También cuenta con propiedades beneficiosas para el sistema inmunitario. Entre otras, ayuda a controlar la presión arterial alta y la prevención de enfermedades cardiacas, debido a su alto contenido de organosulfurados.

Clima y suelo

El ajo es una planta anual, en climas cálidos como el mediterráneo se planta en enero-febrero y en climas templados en otoño-invierno.

El clima idóneo para plantar ajo es el templado, ya que si es demasiado húmedo las raíces se pudren. No obstante, es posible plantarlo en cualquier lugar si tenemos en cuenta la época del año adecuada para hacerlo.

Al principio y al final de la plantación es recomendable que la temperatura oscile entre los 0º y 15º para ayudar a que salgan los bulbos, en una temperatura superior a 25º será imposible que salga adelante la plantación.

Para cultivar ajo, el terreno puede no ser muy fértil y sin necesidad de nitrógeno, pero sí que debe tener un buen drenaje y la tierra estar un poco húmeda para el desarrollo del cultivo. El pH óptimo es de 6,2 a 7.

Abonado del ajo

Para una buena fertilización del cultivo es necesario el nitrógeno, sobretodo en la etapa inicial y final de la plantación. El nitrógeno ayuda al movimiento del agua debajo de la tierra para poder mantenerla húmeda.

El ajo es muy sensible a las carencias de boro y molibdeno, por lo que debemos elegir un producto rico en este tipo de nutrientes. Por otro lado, los fertilizantes para ajo ricos en fósforo ayudan a que los bulbos se conserven durante más tiempo.

Uno de los mayores problemas que nos encontramos en el cultivo de ajos son los nematodos. Con el Btl Nemat-x Eco podemos mantener controlado el nivel poblacional de nematodos gracias a su efecto nematostático, provocando una ralentización en ciclo biológico del nematodo y por tanto un menor daño en el cultivo, sin ser un fitosanitario y sin plazo de seguridad.

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